Hoy traemos otro artículo histórico especial, el de las pruebas de 24H en Europa.
Para abrir el fuego de este artículo debemos viajar en el tiempo hasta 1922. Mucho antes de que existiera el circuito de Le Mans Bugatti o los trazados permanentes que fueron llegando con el paso de los años. Así es como un hombre francés llamado Eugène Mauve tuvo una idea que para muchos era una locura, la de crear una carrera de motocicletas de 24 horas ininterrumpidas. Así nació el Bol d’Or.
Los orígenes y la evolución del reglamento, ya en sus primeras décadas, el reglamento técnico era de un salvajismo extremo. La prueba se realizaba con un solo piloto que debía conducir durante las 24 horas completas. Tipos como Tony Zind (el primer ganador en 1922 y 1923 a lomos de una Motosacoche) entraron en la leyenda pilotando hasta terminar exhaustos, al borde del colapso físico, parando solo lo justo para repostar y limpiar la grasa de las gafas.
No fue hasta 1954 cuando se permitió competir en parejas, y hasta 1982 cuando se introdujo la regla moderna de los tres pilotos por equipo.
El Bol d’Or ha sido un nómada de la geografía francesa, pasando por circuitos míticos como Linas-Montlhéry o el propio Bugatti. Sin embargo, su verdadera identidad y su época más gloriosa están ligadas a dos trazados, Magny-Cours y Paul Ricard (Le Castellet).

El Templo de la Velocidad, el Circuito Paul Ricard (Le Castellet).En 1978, la carrera se trasladó al sur, a la Costa Azul, a un circuito futurista inaugurado en 1970 con sus famosas escapatorias de líneas azules y rojas.
El circuito de Paul Ricard transformó el Bol d’Or en un festival de masas. El gran enemigo mecánico y el punto estratégico por excelencia es la recta de Mistral, de 1,8 kilómetros a fondo, donde los motores de cuatro tiempos aúllan al límite de sus revoluciones durante más de veinte segundos por vuelta. Si un motor tiene un defecto de fabricación o fatiga de materiales, la recta de Mistral lo destroza sin piedad en mitad de la noche.
Entre 2000 y 2014, el circuito de Nevers Magny-Cours fue la casa del Bol d’Or. Ya en 2015 regresó a su hogar más característico: Le Castellet.Los grandes dominadores y las máquinas de culto de la prueba, con Suzuki como la gran protagonista, la firma de Hamamatsu es la reina absoluta del Bol d’Or con 21 victorias (gran parte de ellas gracias al legendario equipo SERT de Dominique Méliand), seguida de cerca por Honda con 17 triunfos. Ambas marcas japonesas son las grandes dominadoras de la prueba.
La era de la RCB1000 (1976-1979).Honda creó una moto que era pura arqueología del endurance, la RCB1000 de doble árbol de levas y cuatro válvulas. Con ella encadenaron cuatro victorias consecutivas en el Bol d’Or, forjando el mito de la fiabilidad del ala dorada en Europa.
Las decoraciones más clásicas de la prueba son, como es habitual en el motorsport, las de las tabacaleras de los 80 y 90. Visualmente siempre han sido las libreas más espectaculares, las Rothmans de Honda, las Kawasaki de Elf o las Suzuki oficiales de Lucky Strike.
Era la época de los carenados voluminosos y los bifaros halógenos amarillos que cortaban la niebla del sur de Francia. Una silueta endurance en estado puro.

Pilotos de leyenda en el Bol d'Or.En el apartado de los pilotos de leyenda de la prueba destacan nombres como Gustave Lefèvre (7 victorias en los años 50), el velocísimo Dominique Sarron (7 victorias) y el incombustible Vincent Philippe, el piloto más laureado de la prueba con 9 victorias.El ambiente de la zona de acampada o como los franceses lo llaman, el “salvaje oeste motero”.Una de las peculiaridades del Bol d’Or es, sin duda, el ambiente fuera de la pista, considerado en Francia como “el salvaje oeste motero”.
El Bol d’Or en el circuito de Paul Ricard se vive con una intensidad única. Durante los años 80 y 90, la zona de acampada era un festival de rock y gasolina al aire libre. Miles de moteros viajaban desde toda Europa, se montaban conciertos improvisados, se quemaban neumáticos hasta que las llantas sacaban chispas en la noche y el ruido de los motores cortando encendido competía con el sonido de las motos en la pista.
Al amanecer, el circuito amanecía envuelto en una densa nube de humo, polvo y olor a café negro con cruasanes. Una sensación de aura motera por los cuatro costados.
Grandes duelos épicos y batallas a 300 km/h en la Recta de MistralLa historia del Bol d’Or está escrita con hachazos en mitad de la noche y estrategias llevadas al límite de la fiabilidad mecánica. En1986, la catalogada como la guerra civil francesa de HRC (Sarron vs. Vieira).
Honda alineó dos estructuras oficiales con las salvajes RVF750 V4. Por un lado, Dominique Sarron y Pierre-Etienne Samin; por el otro, Alex Vieira y Gérard Coudray. Durante más de 18 horas, ambas motos rodaron en el mismo segundo, adelantándose constantemente por rebufo en la recta de Mistral a más de 290 km/h. La tensión en el box de HRC era insoportable. Se decidió en los últimos 40 minutos a favor del equipo de Sarron por apenas unas decenas de metros tras un fallo menor en el repostaje de Vieira. Una edición para el recuerdo y gloria de los aficionados franceses.
En 1997 el milagro de la Kawasaki número 11.
El trío del equipo verde formado por Terry Rymer, Brian Morrison y Jehan d’Orgeix (Kawasaki Racing Team) mantuvo un duelo asfixiante contra la Suzuki oficial del SERT. A falta de tres horas, una caída de la Kawasaki destrozó el semimanillar y el estribo izquierdo. En una demostración de coreografía militar, los mecánicos de Kawasaki reconstruyeron la moto en poco más de dos minutos. Morrison salió a pista con el chasis ligeramente tocado y firmó una remontada histórica bajo la lluvia, batiendo al equipo SERT por menos de media vuelta. Una victoria sencillamente espectacular.
En la última edición, el equipo BMW Motorrad World Endurance Team (Markus Reiterberger, Steven Odendaal y Michael van der Mark) ha hecho historia al ganar el Bol d’Or 2026 y conseguir el campeonato del mundo del EWC a lomos de la M1000RR, firmando un nuevo récord histórico de la prueba con 742 vueltas y logrando el primer título mundial de resistencia de la historia para una marca europea.

La vida en boxes y la locura de la acampada.Desde la línea de boxes la carrera se vive a flor de piel. En el pitlane del Bol d’Or se vive un contraste brutal. Mientras que de día todo es ruido, de 02:00 a 05:00 de la madrugada los boxes entran en la “zona de supervivencia”. Los masajistas y fisioterapeutas trabajan a destajo en camillas plegables detrás de los neumáticos. Los mecánicos, con los ojos inyectados en sangre, se comunican con señas para no romper la concentración.
La luz de los fluorescentes se mezcla con el vapor blanco de la gasolina fría al entrar en los depósitos calientes, una verdadera magia visual.
En los años 80 y 90, la zona de acampada del Bol d’Or era conocida como “el festival de los locos”. No había reglas entre el público asistente. Los aficionados llegaban hasta el parking del circuito con plataformas donde construían motores “Frankenstein” montados en soportes de madera con el único fin de acelerarlos a fondo hasta que explotaran ante los vítores de la multitud. Existía la tradición de las “orquestas de cazuelas”, miles de moteros golpeando utensilios de cocina para que nadie pudiera dormir en kilómetros a la redonda.
Era un ritual de resistencia tanto para los que corrían como para los que miraban, la auténtica locura nocturna del Bol d’Or.Estrellas del Mundial y del SBK en el Bol d’Or.El prestigio del Bol d’Or llamó la atención de pilotos del Mundial de velocidad y del SBK. Era una carrera que obligaba a los mejores pilotos de velocidad del planeta a subirse a los grandes tanques de resistencia.
- Mick Doohan y Wayne Gardner (1987). La dupla australiana, antes de dominar el Mundial de 500cc, fue reclutada por Honda para pilotar la RVF750 oficial. Su velocidad en los entrenamientos de Paul Ricard dejó en shock a los especialistas de la carrera francesa, aunque la fiabilidad mecánica no les acompañó en carrera. Sin duda habría sido una victoria sonada.
- Kevin Schwantz (1986). El tejano participó con el equipo Suzuki Yoshimura formando pareja con el héroe local Roger Burnett. Ver a Schwantz cruzar la recta Mistral completamente descolgado con una GSX-R750 de chasis de aluminio de primera generación es una de las imágenes más brutales de la historia del Bol d’Or.
- Carl Fogarty (1992). “King Carl” no solo corrió, sino que ganó el Bol d’Or junto a Terry Rymer y Michael Simul a lomos de la Kawasaki ZXR750 oficial de fábrica, consolidando su reputación de piloto rudo e imbatible antes de su dinastía en SBK. Un hito más que lo convierte en uno de los mejores pilotos de la historia en motos derivadas de serie.
- Jean-Michel Bayle (2002 y 2003). El genio del Motocross y Supercross mundial, tras su paso por el Mundial de velocidad en 500cc, demostró su polivalencia absoluta al ganar el Bol d’Or con el equipo Suzuki SERT, mostrando una finura de pilotaje perfecta durante la noche.
En cuanto a motos especiales de la prueba, vamos a destacar tres. La Honda RVF750 “Cabin” (1989). Una de las motos más bonitas de la historia. Decorada con el rojo intenso y el blanco de la marca de tabaco japonesa, incorporaba soluciones aeroespaciales como el basculante monobrazo de magnesio firmado por HRC para facilitar el cambio de la llanta trasera mediante una sola tuerca central.
La Suzuki GSX-R750 “Lucky Strike” (1991). Pilotada por Alex Vieira, esta moto del SERT lucía los círculos rojos del patrocinador de tabaco americano. Montaba un revolucionario sistema de embrague antirrebote en seco expuesto que generaba un sonido metálico característico en las retenciones antes de la curva de Signes. Una modificación que marcaba diferencias en aquel momento.
Kawasaki ZXR750 “Green Performance” (1993). Con sus míticos tubos de admisión Ram-Air de color verde flúor atravesando el depósito de 24 litros. La decoración clásica de fábrica (verde, blanco y azul) con el faro halógeno derecho amarillo y el izquierdo blanco es el icono indiscutible del endurance noventero.
El Bol d’Or no es solo una carrera de 24 horas. Es resistencia mecánica llevada al límite, duelos nocturnos a 300 km/h, atmósfera de festival salvaje y una tradición que lleva más de un siglo escribiendo la leyenda del endurance en dos ruedas.

Palmarés Histórico del Bol d’Or
- 1970: T. Esposito / C. Guili (Moto Guzzi)
- 1971: P. Smart / T. Dickie (Triumph)
- 1972: G. Green / D. Arbor (Kawasaki)
- 1973: G. Debrock / T. Tchernine (Honda)
- 1974: G. Debrock / J.C. Chemarin (Honda)
- 1975: G. Godier / A. Genoud (Kawasaki)
- 1976: J.C. Chemarin / A. George (Honda)
- 1977: J.C. Chemarin / C. Léon (Honda)
- 1978: J.C. Chemarin / C. Léon (Honda)
- 1979: J.C. Chemarin / C. Léon (Honda)
- 1980: F. Gross / R. Hubin (Suzuki)
- 1981: D. Sarron / J.C. Jaubert (Honda)
- 1982: P. Igoa / J. Lafond (Kawasaki)
- 1983: G. Coudray / P. Igoa (Honda)
- 1984: J.P. Mattioli / G. Royer (Honda)
- 1985: A. Vieira / G. Coudray (Honda)
- 1986: D. Sarron / P.E. Samin (Honda)
- 1987: D. Sarron / J.M. Mattioli (Honda)
- 1988: A. Vieira / D. Sarron / J.M. Mattioli (Honda)
- 1989: A. Vieira / J.M. Mattioli / S. Mertens (Honda)
- 1990: A. Vieira / J.M. Mattioli / S. Mertens (Honda)
- 1991: A. Vieira / M. Simul / J. d'Orgeix (Suzuki)
- 1992: T. Rymer / C. d'Orgeix / M. Simul (Kawasaki)
- 1993: D. Sarron / C. Lavieille / J. d'Orgeix (Suzuki)
- 1994: D. Sarron / C. Lavieille / J.M. Mattioli (Suzuki)
- 1995: T. Rymer / J. d'Orgeix / B. Morrison (Kawasaki)
- 1996: J. d'Orgeix / P. Goddard / B. Morrison (Suzuki)
- 1997: C. Lavieille / W. Costes / J.M. Bayle (Suzuki)
- 1998: B. Sebileau / T. Rymer / J. d'Orgeix (Kawasaki)
- 1999: T. Rymer / J. d'Orgeix / S. Hislop (Kawasaki)
- 2000: J.M. Bayle / S. Gimbert / N. Dussauge (Suzuki)
- 2001: B. Morrison / C. Lavieille / B. Bonhuil (Suzuki)
- 2002: J.M. Bayle / S. Gimbert / N. Dussauge (Suzuki)
- 2003: J.M. Bayle / S. Gimbert / N. Dussauge (Suzuki)
- 2004: V. Philippe / M. Lagrive / K. Kitagawa (Suzuki)
- 2005: V. Philippe / M. Lagrive / K. Kitagawa (Suzuki)
- 2006: V. Philippe / M. Lagrive / K. Kitagawa (Suzuki)
- 2007: D. Checa / S. Gimbert / O. Four (Yamaha)
- 2008: V. Philippe / G. Dietrich / B. Veneman (Suzuki)
- 2009: V. Philippe / G. Dietrich / F. Foret (Suzuki)
- 2010: V. Philippe / G. Dietrich / F. Foret (Suzuki)
- 2011: V. Philippe / F. Foret / A. Delhalle (Suzuki)
- 2012: G. Leblanc / J. da Costa / O. Four (Kawasaki)
- 2013: J. da Costa / G. Leblanc / F. Foret (Kawasaki)
- 2014: G. Leblanc / M. Lagrive / N. Salchaud (Kawasaki)
- 2015: V. Philippe / A. Delhalle / E. Masson (Suzuki)
- 2016: A. Cudlin / V. Philippe / E. Masson (Suzuki)
- 2017: D. Checa / N. Canepa / M. Di Meglio (Yamaha)
- 2018: F. Foray / J. Hook / A. Techer (Honda)
- 2019: V. Philippe / E. Masson / G. Black (Suzuki)
- 2021: G. Black / X. Siméon / S. Guintoli (Suzuki)
- 2022: F. Alt / E. Nigon / S. Mercado (Honda)
- 2023: G. Black / S. Guintoli / E. Masson (Suzuki)
- 2024: G. Black / D. Linfoot / E. Masson (Suzuki)
- 2025: J. Hook / M. Di Meglio / A. Techer (Honda)
- 2026: M. Reiterberger / S. Odendaal / M. van der Mark (BMW)

Seguimos con las 24 Horas de Le Mans, la prueba de resistencia más implacable de Europa.
Si el Bol d’Or es el festival del verano y la velocidad pura, las 24 Horas de Le Mans de Motociclismo son la prueba de la resistencia física más implacable del continente. Nacidas en 1978 para rivalizar con el Bol d’Or tras su mudanza al sur, las 24H de Le Mans se disputan a mediados de abril sobre el trazado permanente del Circuito Bugatti (4,1 kilómetros).
Correr aquí significa enfrentarse al clima más traicionero de Europa.
El desafío técnico del circuito combina frenadas brutales y el frío de las Ardenas francesas.El de Bugatti es un circuito de tipo Stop & Go, con rectas cortas seguidas de frenadas violentas e inclinaciones extremas de la moto a baja velocidad, como en las chicanes de Ford o la curva de La Chapelle. Aquí el chasis sufre una torsión masiva en el tren delantero, y los frenos de carbono o acero trabajan a temperaturas altísimas.
El gran enemigo oculto es el frío de la madrugada. En Le Mans, la noche de abril es demoledora. Las temperaturas bajan habitualmente hasta los 2 °C o 3 °C.
El gran reto de los pilotos es mantener los neumáticos en su ventana térmica de funcionamiento. Si el ritmo baja un ápice, la goma se enfría y el piloto sale despedido por las orejas. Además, los mecánicos sufren congelación en las manos durante los cambios de ruedas en el pitlane, teniendo que calentar las herramientas con pistolas térmicas, lo que lleva al esfuerzo extremo tanto de pilotos, como de mecánicos.
Duelos épicos para la historiaEn 1985 la agonía de la Honda oficial frente a la Kawasaki (Vieira vs. Bertin).
Las marcas oficiales Honda y Kawasaki se batieron en un duelo salvaje bajo un aguacero constante. Guy Bertin (Kawasaki) y Alex Vieira (Honda) rodaron pegados durante toda la madrugada intercambiando el liderato bajo la lluvia.
A falta de dos horas, la Honda de Vieira sufrió una pequeña fuga de aceite que engrasaba el estribo izquierdo. En lugar de parar a reparar, Vieira aguantó pilotando con el pie resbalándose a más de 240 km/h para cruzar la meta en primera posición por apenas 11 segundos de ventaja.
La edición de 2024, el récord total del YART Yamaha.
En una de las ediciones más frenéticas de la era moderna, el equipo oficial Yamalube YART Yamaha EWC Team (Niccolò Canepa, Marvin Fritz y Karel Hanika) mantuvo un cara a cara milimétrico contra la Suzuki del SERT. Tras 24 horas de persecución al esprint en las que se rodó a ritmo de sesión de clasificación de SBK, Yamaha se llevó la victoria estableciendo un récord histórico absoluto para el circuito Bugatti con 857 vueltas completadas.

El ambiente desde las entrañas en el “Pueblo del Endurance" mundial.Visualmente, Le Mans es incomparable. El paso de las motos por la mítica curva Dunlop en total oscuridad, con el imponente arco iluminado de fondo y los discos de freno delanteros brillando al rojo vivo a más de 800 °C, es la estampa definitiva del endurance. El pitlane por la noche se convierte en un hospital de campaña donde los pilotos se sientan en el suelo con mantas térmicas eléctricas mientras devoran cuencos de pasta caliente.
Fuera de la pista los aficionados resisten al frío con las fogatas en los alrededores del circuito de Bugatti.
La afición francesa en Le Mans es única. Desafiando el frío glacial de la madrugada, miles de personas se agolpan en las colinas de la zona del Museo o de la curva Chemin aux Bœufs.
Se encienden cientos de hogueras para calentarse, creando una neblina de humo que se mezcla con la de los motores. El sonido de los motores tetracilíndricos rebotando en los búnkeres de hormigón de la recta de meta crea una sinfonía que no cesa durante 1.440 minutos seguidos, un placer auditivo y visual para los amantes del motociclismo más pasional.
Estrellas invitadas y pilotos de renombre en la prueba. Le Mans siempre ha ejercido una atracción magnética sobre los pilotos más duros de los Grandes Premios de los mundiales de motociclismo.
- Raymond Roche en 1981: El futuro campeón del mundo de WorldSBK y con un podio en 500cc pulió su agresividad ganando las 24 Horas de Le Mans en 1981 con una Kawasaki oficial, demostrando que para ser rápido en sprint primero había que saber sobrevivir a la noche del Bugatti.
- Ron Haslam en 1982: El británico, famoso por sus salidas fulgurantes en 500cc, lideró el equipo Honda oficial en Le Mans, dejando boquiabiertos a los pilotos permanentes por su capacidad de mantener ritmos de Gran Premio bajo la niebla matinal francesa.
- Sylvain Guintoli en 2021 y 2022: El campeón del mundo de SBK de 2014 regresó a sus raíces francesas para unirse al Suzuki SERT, adjudicándose la victoria en Le Mans en dos ediciones consecutivas gracias a una finura de pilotaje sobre asfalto frío digna de telemetría.
- Johann Zarco y una aspiración futura: El bicampeón de Moto2 y piloto de MotoGP, tras su espectacular debut con victoria en las 8 Horas de Suzuka en 2024, ha manifestado en el paddock su deseo de competir en las 24 Horas de Le Mans en cuanto sus compromisos contractuales se lo permitan, buscando la gloria en su propio país, sin duda un piloto que respira endurance por todos sus poros.

Joyas mecánicas y decoraciones de culto en las 24H de Le Mans.La Honda RCB1000 “Japauto” (1978). En la edición inaugural de las 24 Horas de Le Mans, el preparador privado francés Japauto asombró al mundo modificando la Honda de fábrica con un carenado integral aerodinámico de color verde oscuro y amarillo que parecía un avión de combate.
La Kawasaki Ninja ZX-7RR “La Verde”(1999). Pilotada por la terna francesa (Igor Jerman, Bertrand Sebileau y Christian Lavieille), esta moto lucía un diseño de fábrica limpio pero imponente con el número 11 gigante. Introdujo un sistema de ópticas integradas en el carenado con lentes de policarbonato específicas para resistir los impactos de gravilla de noche a 270 km/h.
La Suzuki GSX-R1000 “SERT Total” (años 2000).
La icónica montura azul y blanca del equipo de Dominique Méliand, patrocinada por la petrolera Total. Una moto ruda, con un chasis macizo y los faros halógenos circulares descentrados, un diseño clásico que se convirtió en la silueta más temida del pitlane de Le Mans durante una década.
Las 24 Horas de Le Mans de Motociclismo no son solo una carrera, son una prueba de supervivencia mecánica y humana bajo el frío, la lluvia y la oscuridad, donde cada frenada, cada cambio de rueda y cada fogata en las gradas escriben una página más de la leyenda del endurance europeo en el circuito y las gradas de Bugatti.

Palmarés Histórico de las 24 Horas de Le Mans (24 Heures Motos)
Nacidas en 1978 en el Circuito Bugatti.
- 1978: J.C. Chemarin / C. Léon (Honda)
- 1979: J.C. Chemarin / C. Léon (Honda)
- 1980: M. Fontan / G. Moineau (Honda)
- 1981: J. Lafond / R. Roche (Kawasaki)
- 1982: P. Hubin / J.C. Huguet (Kawasaki)
- 1983: G. Coudray / P. Igoa / A. Vieira (Honda)
- 1984: J.M. Mattioli / G. Royer (Honda)
- 1985: B. Millet / G. Guichon / P. de Radiguès (Honda)
- 1986: A. Vieira / G. Coudray / P. Igoa (Honda)
- 1987: A. Vieira / J.M. Mattioli / J.L. Battistini (Honda)
- 1988: A. Vieira / J.M. Mattioli / C. Bouheben (Honda)
- 1989: A. Vieira / J.M. Mattioli / R. Burnett (Honda)
- 1990: A. Vieira / J.M. Mattioli / S. Mertens (Honda)
- 1991: P. Monneret / B. Bonhuil / R. Shuttleworth (Yamaha)
- 1992: T. Rymer / C. d'Orgeix / M. Simul (Kawasaki)
- 1993: A. Morrison / B. Bonhuil / W. Battistini (Kawasaki)
- 1994: A. Vieira / C. d'Orgeix / Rymer (Honda)
- 1995: A. Vieira / C. d'Orgeix / M. Willis (Honda)
- 1996: J. d'Orgeix / P. Goddard / B. Morrison (Suzuki)
- 1997: J. d'Orgeix / T. Rymer / B. Morrison (Kawasaki)
- 1998: B. Sebileau / T. Rymer / I. Jerman (Kawasaki)
- 1999: B. Sebileau / I. Jerman / C. Lavieille (Kawasaki)
- 2000: J.M. Bayle / S. Gimbert / N. Dussauge (Honda)
- 2001: C. Lavieille / B. Bonhuil / B. Morrison (Suzuki)
- 2002: J.M. Bayle / S. Gimbert / N. Dussauge (Suzuki)
- 2003: B. Sebileau / S. Hislop / I. Jerman (Yamaha)
- 2004: S. Gimbert / W. Costes / D. Checa (Yamaha)
- 2005: D. Checa / W. Costes / S. Gimbert (Yamaha)
- 2006: O. Four / F. Protat / M. Ribalta (Honda)
- 2007: V. Philippe / M. Lagrive / J. da Costa (Suzuki)
- 2008: W. Costes / G. Dietrich / G. Saelens (Suzuki)
- 2009: I. Jerman / S. Martin / G. Giabbani (Yamaha)
- 2010: J. da Costa / O. Four / G. Leblanc (Kawasaki)
- 2011: J. da Costa / O. Four / G. Leblanc (Kawasaki)
- 2012: J. da Costa / G. Leblanc / F. Foret (Kawasaki)
- 2013: G. Gines / M. da Silva / D. Cudlin (Kawasaki)
- 2014: V. Philippe / A. Delhalle / E. Nigon (Suzuki)
- 2015: V. Philippe / A. Delhalle / E. Masson (Suzuki)
- 2016: G. Leblanc / M. Lagrive / F. Foret (Kawasaki)
- 2017: M. Di Meglio / D. Checa / B. Guarnoni (Yamaha)
- 2018: J. Hook / F. Foray / A. Techer (Honda)
- 2019: J. Guarnoni / D. Checa / E. Nigon (Kawasaki)
- 2020: J. Hook / F. Foray / M. Di Meglio (Honda)
- 2021: G. Black / X. Siméon / S. Guintoli (Suzuki)
- 2022: G. Black / X. Siméon / S. Guintoli (Suzuki)
- 2023: J. Hook / M. Di Meglio / A. Techer (Honda)
- 2024: N. Canepa / M. Fritz / K. Hanika (Yamaha)
- 2025: G. Black / D. Linfoot / E. Masson (Suzuki)
- 2026: N. Canepa / M. Fritz / K. Hanika (Yamaha)

24 Horas de Spa, la velocidad pura, niebla y valor en el corazón de las Ardenas
Si Le Mans y el Bol d’Or representan el orgullo de Francia, las 24 Horas de Lieja (nacidas en 1971 y disputadas en el icónico y peligroso trazado belga de Spa-Francorchamps) eran el monumento definitivo a la velocidad pura y al valor humano. Completando la “Triple Corona” del Endurance europeo, Spa era una prueba temida por todos los pilotos del mundo, un lugar donde la meteorología y el diseño del circuito convertían la noche en una experiencia mística y aterradora.
A partir de los años 2000, los problemas de seguridad derivados de las velocidades extremas en mojado y las exigencias de homologación de la FIM forzaron a la desaparición de la prueba de 24 horas. Tras años de ausencia, el trazado belga regresó al Mundial de Resistencia (FIM EWC) adaptando su formato a las 8 Horas de Spa Motos en la actualidad, manteniendo viva la leyenda pero eliminando el peligro ciego de la madrugada belga.El desafío técnico de trazar a 270 km/h en el trazado de las Ardenas.El viejo Spa-Francorchamps era un circuito semipermanente de más de 14 kilómetros antes de su reducción a los 7,004 kilómetros actuales. Aun así, sigue siendo el trazado más rápido, fluido y técnico de Europa. Aquí las motos no sufren por frenadas de Stop & Go como en Le Mans, sino por las fuerzas de compresión masivas y las velocidades de paso por curva.

Los puntos más icónicos del circuito también son claves para las motos. Eau Rouge y Raidillon.
Encarar la famosa compresión ciega a izquierdas y derechas en subida a más de 250 km/h ya es difícil de día, pero hacerlo a las 3 de la madrugada, guiado únicamente por el haz de luz de los faros halógenos amarillos, exigía un instinto de supervivencia sobrenatural. La suspensión delantera se comprimía al máximo en la base de la cuesta, dejando la dirección flotando en la cresta.
Si además añadimos el factor de la niebla y el microclima belga.
El gran enemigo en las Ardenas es que puede llover en una parte del circuito (como en la rapidísima bajada de Blanchimont) mientras la recta de meta está completamente seca. La niebla baja súbitamente a medianoche, reduciendo la visibilidad a menos de diez metros. Los pilotos debían rodar guiándose de memoria por las líneas blancas del asfalto y el sonido de los motores de los rivales, un verdadero desafío para los pilotos, ya no era solo cubrir una prueba de resistencia de 24H a toda velocidad, era luchar contra las inclemencias presentes en todas las ediciones de la prueba.

Duelos épicos para la historia de Spa.En 1985 el esprint bajo el agua del equipo Elf-Honda.
El revolucionario prototipo Elf con suspensión delantera monobrazo (sin horquilla convencional), pilotado por Christian Le Liard y Raymond Roche, mantuvo un cara a cara brutal contra la Kawasaki oficial de Christian Itoh. Bajo una tormenta belga que inundó el carril de boxes, Roche llegó a trazar Blanchimont con la moto completamente de lado sobre los charcos a más de 230 km/h, logrando una de las victorias más celebradas de la tecnología experimental francesa.
En 1996 se vivió el último gran hito del SERT en las 24H de Spa.
Suzuki metió sus dos GSX-R750 oficiales en un duelo fratricida que duró desde el anochecer hasta la caída de la bandera a cuadros. El trío formado por Peter Goddard, Doug Toland y Brian Morrison cruzó la línea de meta con apenas media moto de ventaja sobre sus propios compañeros de equipo, tras 24 horas rodando al límite de la adherencia en una pista que amaneció congelada a ras de suelo.

Pilotos de renombre en la prueba de las Ardenas.Spa siempre fue la pista donde los pilotos del Mundial de Velocidad demostraban si de verdad tenían el coraje necesario para rodar rápido en entornos hostiles, por eso no fueron pocos los que decidieron correr la prueba belga de resistencia.
- Wayne Gardner en 1986. El piloto australiano, antes de coronarse campeón del mundial en 500cc, fue enviado por Honda a las 24 Horas de Lieja. Gardner declaró que la sección rápida de Spa de noche era el lugar más terrorífico en el que había pilotado jamás, lo que no le impidió rodar un segundo más rápido que los especialistas locales en su primer turno nocturno, demostrando como era habitual en él su agresividad controlada encima de una moto.
- Michael Doohan en 1988. Al igual que su compatriota Gardner, Doohan pulió su agresividad con la indomable Honda RVF750 V4 de resistencia sobre el asfalto belga, una escuela de pilotaje sobre agua que más tarde le serviría para dominar los Grandes Premios en mojado en el mundial de velocidad en 500cc.
- Stéphane Mertens (la leyenda local). El subcampeón del mundo de WorldSBK y héroe nacional belga fue el rey indiscutible del trazado de casa, ganando las 24 Horas de Lieja y convirtiéndose en el piloto que mejor sabía trazar la rapidísima curva de Stavelot con los ojos cerrados en mitad de la niebla.
Joyas mecánicas y decoraciones de culto en la cita de las Ardenas.La Elf-Honda 3 en 1986.
Una de las motos más futuristas de la historia del motor. Decorada con un negro riguroso y los logos de la petrolera Elf, carecía de horquilla delantera, usando un sistema de brazos oscilantes y dirección central que rompía la estética convencional. Ver su único faro lenticular descender por el Raidillon parecía una escena de una película de ciencia ficción.
La Honda RVF750 “Rothmans” (años 80).
La montura oficial de HRC lucía los colores azul, blanco y las líneas doradas del patrocinador de tabaco. Con su característico sonido V4 atronando entre los valles de Spa, montaba un sistema de doble faro halógeno carenado de alta intensidad diseñado específicamente para perforar la densa niebla de las Ardenas.
La Kawasaki ZXR750 “Lucky Strike / France” (años 90)
Aunque asociada al verde de fábrica, en las citas belgas algunas estructuras satélites francesas de renombre lucieron decoraciones alternativas espectaculares con bifaros circulares gigantescos que sobresalían del carenado, optimizados para que los comisarios de los puestos forestales pudieran identificar el dorsal en mitad de la tormenta, todo un espectaculo visual.
Las 24 Horas de Spa fueron durante décadas el eslabón más salvaje y técnico de la Triple Corona del Endurance europeo. Un circuito donde la velocidad se mezclaba con la niebla, la lluvia impredecible y el valor puro de los pilotos. Aunque el formato de 24 horas ya no existe, su leyenda sigue viva cada vez que las motos del FIM EWC vuelven a atravesar Eau Rouge bajo el cielo cambiante de las Ardenas en su prueba anual del mundial de resistencia de 8H.

Palmarés Histórico de las 24 Horas de Lieja (Spa-Francorchamps)
- 1971: C. Sanby / T. Dickie (Triumph)
- 1972: G. Green / D. Arbor (Kawasaki)
- 1973: G. Debrock / T. Tchernine (Honda)
- 1974: G. Debrock / J.C. Chemarin (Honda)
- 1975: G. Godier / A. Genoud (Kawasaki)
- 1976: J.C. Chemarin / A. George (Honda)
- 1977: J.C. Chemarin / C. Léon (Honda)
- 1978: J.C. Chemarin / C. Léon (Honda)
- 1979: J.C. Chemarin / C. Léon (Honda)
- 1980: M. Fontan / G. Moineau (Honda)
- 1981: D. Sarron / J.C. Jaubert (Honda)
- 1982: J. Lafond / P. Igoa (Kawasaki)
- 1983: G. Coudray / P. Igoa (Honda)
- 1984: G. Coudray / P. Igoa / A. Vieira (Honda)
- 1985: C. Le Liard / R. Roche (Honda-Elf)
- 1986: G. Coudray / P. Igoa / A. Vieira (Honda)
- 1987: J.M. Mattioli / J.L. Battistini / R. Burnett (Honda)
- 1988: H. Moineau / T. Crine (Suzuki)
- 1989: A. Vieira / S. Mertens / J.M. Mattioli (Honda)
- 1990: A. Vieira / J.M. Mattioli / S. Mertens (Honda)
- 1991: S. Mertens / D. Sarron (Dunlop-Honda)
- 1992: T. Rymer / C. d'Orgeix / M. Simul (Kawasaki)
- 1993: B. Morrison / A. Morrison / W. Battistini (Kawasaki)
- 1994: A. Vieira / C. d'Orgeix / T. Rymer (Honda)
- 1995: J. d'Orgeix / T. Rymer / B. Morrison (Kawasaki)
- 1996: P. Goddard / D. Toland / B. Morrison (Suzuki)
- 1997: J. d'Orgeix / T. Rymer / B. Morrison (Kawasaki)
- 1998: B. Sebileau / T. Rymer / I. Jerman (Kawasaki)
- 1999: T. Rymer / J. d'Orgeix / S. Hislop (Kawasaki)
- 2000: J.M. Bayle / S. Gimbert / N. Dussauge (Suzuki)
- 2001: C. Lavieille / B. Bonhuil / B. Morrison (Suzuki)
- 2002: J.M. Bayle / S. Gimbert / N. Dussauge (Suzuki)
- 2003: B. Sebileau / S. Hislop / I. Jerman (Yamaha)
Como vemos, podemos considerar a la Triple Corona franco-belga, el último refugio de la épica de la resistencia.
Y es que cruzar la meta tras veinticuatro horas de batalla ininterrumpida no otorga simplemente una victoria deportiva; concede la entrada en un olimpo reservado a unos pocos elegidos. Le Mans, el Bol d’Or y Spa-Francorchamps no son meros circuitos, son los tres vértices de un triángulo sagrado que ha forjado la mitología del motociclismo europeo.
A través de las décadas, este tríptico del Endurance ha demostrado que, por encima de las hojas de tiempos, de las frías evoluciones de la telemetría y de las multimillonarias inversiones de las fábricas, el factor determinante sigue siendo el indomable espíritu humano. Son carreras analógicas atrapadas en un mundo digital.
Mientras el motociclismo de velocidad convencional se ha transformado en un pulcro laboratorio de aerodinámica y algoritmos, la resistencia franco-belga permanece como el último refugio de la épica original, el lugar donde los mecánicos se convierten en cirujanos a las cuatro de la madrugada con las manos congeladas, donde los pilotos aprenden a memorizar el asfalto a ciegas guiados por el rebufo del rival en mitad de la niebla, y donde la afición no es un mero espectador, sino el combustible humano que da calor a las colinas embarradas mediante hogueras y rugidos de motores.
La mística de la resistencia reside en su capacidad para difuminar los egos en pos de un objetivo común, uniendo los valles calientes de la Costa Azul con las gélidas primaveras del Bugatti y el microclima traicionero de las Ardenas.
Fotos sacadas del archivo fotográfico de Google.
¡¡Salu2 Racing!!
